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Acusados |
(1) Ramón Emilio Sánchez Carpio
(2) Un sacerdote en Yuma
(3) Un Diacono en Yuma
(4) Victor Martinez
(5) Esther Agelán Casasnovas
(6) Natividad Ramona Santos
(7) Vanesa Acosta
(8) Altos Funcionarios de la Policia
(9) Eligio Jáquez
(10) José Antonio Fabelo
(11) Eduardo Sánchez Ortiz
(12) Luis Alvarez Renta
(13) Amaury Rodríguez |
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Delito |
Falta de Integridad
(2 y 3) Violacion de Menores
(8) Robo de Autos
(9 y 19) Robo
(12) Defalco |
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Nov. 08, 2005
LISTA DE JUECES TUERTOS
Marino Zapete Corniel
Hay varios jueces dominicanos que han dictado sentencias muy
cuestionables, pero no aseguro que sean corruptos, porque no puedo
probarlo. Si embargo, puedo decir, y lo digo, que esos magistrados
son tuertos, porque no ven los indicios de culpabilidad donde sobran.
Por ejemplo, creo que el magistrado juez de instrucción de la
provincia Altagracia Ramón Emilio Sánchez Carpio es
tuerto, porque emitió un no ha lugar en beneficio de un
sacerdote, un diácono y varias personas más, a quienes
se considera responsables de la violación de más de una
docena de infantes en el albergue manejado por la iglesia
católica en San Rafael del Yuma.
Y pensar que ese juez tenía en sus manos un expediente en el
cual había un interrogatorio a una infante de cinco años
que contó lo siguiente: un día, de noche,
él me despertó, y me dijo ven acá, me
llevó allá atrás (detrás del albergue),
me dijo bájate los pantalones, y yo le dije que no, y él
me los bajó, y él me entró su cosa, me
dolió, y yo estaba botando sangre. La niña se
refería a lo que le hizo uno de los beneficiados por el juez
con el no ha lugar. Y un juez que no le presta atención a un
testimonio de esa naturaleza, proveniente de una niña de cinco
años, es más que tuerto.
El magistrado Víctor Martínez, de la tercera
cámara penal del Distrito Nacional, y la magistrada Esther
Agelán Casasnovas también parece que tienen problemas
de visibilidad, pues ambos fueron sumamente generosos con los
imputados en el sonado caso del Plan Renove.
Recordemos que según una auditoría realizada por la
Contraloría General de la República durante el gobierno
de Hipólito Mejía, los implicados en el caso Renove se
apropiaron de más de 600 millones de dólares que el
gobierno tomó prestado fuera del país para mejorar la
flotilla de vehículos del transporte público.
En un fallo emitido el pasado mes de septiembre, el magistrado
Martínez puso en libertad a ocho de los 10 implicados en el
caso, algunos de los cuales mediante la prestación de fianzas
pírricas, y a otros de manera gratuita, sin ninguna justificación.
Por su parte, la magistrada Casasnovas impuso multas tan benignas a
los implicados en el escándalo Renove, que a penas suman un
dos por ciento del monto sustraído.
En el mismo mes de septiembre pasado, la jueza Natividad Ramona
Santos, del Quinto Juzgado de Instrucción del Distrito
Nacional, exculpó a 54 de 59 altos oficiales de la
Policía Nacional que estaban acusados de utilizar para
provecho propio y de sus familias más de un centenar de
vehículos que habían sigo robados a sus legítimos
dueños y recuperados por la institución del orden público.
En su fallo, la jueza Santos no vio pruebas que comprometieran la
responsabilidad de los imputados, a pensar de que la propia
Policía había publicado una lista de los
vehículos robados y de los oficiales en manos de los cuales se
encontraban. Esa jueza tenía que estar casi ciega para no ver
las evidencias.
La jueza Vanesa Acosta, del Segundo Juzgado de Instrucción del
Distrito Nacional, no encontró suficientes evidencias para
enviar juicio a los exsecretarios de Agricultura Eligio Jáquez
y José Antonio Fabelo, y a otros 18 allegados a Hipólito
Mejía que se repartieron los invernaderos comprados por el
gobierno con un préstamo superior a los 500 millones de pesos
y que ahora el pueblo está pagando.
Aparentemente, la magistrada Acosta no pudo ver la lista que le
suministró la Secretaría de Agricultura, donde se hace
constar que Hipólito Mejía, Eligio Jáquez, y
José Antonio Fabelo prácticamente regalaron a sus
correligionarios políticos los dineros del pueblo dominicano.
Un tiempo atrás, el juez de instrucción Eduardo
Sánchez Ortiz no encontró evidencias para juzgar por
fraude y otros cargos al asesor financiero Luis Alvarez Renta,
implicado en el desfalco del Banco Intercontinental, y lo
declaró inocente mediante un acto de no ha lugar.
Ocurre ahora que un jurado federal de la ciudad estadounidense de
Miami acaba de encontrar a Alvarez Renta culpable de los mismos
cargos que el juez Sánchez Ortiz no quiso ver, y lo ha
condenado al pago de más de 170 millones de dólares.
Entre los delitos cometidos por Alvarez Renta, según el jurado
de Miami, se encuentran lavado de dinero y trasiego de fondos robados
al Banínter. ¿ Qué le parece amigo lector ?
Pero el caso más revelador del estrabismo de una parte de los
jueces dominicanos lo constituye el acto de no ha lugar dictado por
el juez de instrucción de Montecristi Amaury Rodríguez
en beneficio de varios exfuncionarios que llenaron al país del
material tóxico denominado Rockash.
Ocurre que el magistrado Rodríguez no encontró
evidencia, argumentos ni fundamentos en la acusación, aunque
las principales zonas turísticas del país están
llenas del material tóxico y el expediente está
saturado de pruebas de laboratorio donde se establece con toda
claridad la peligrosidad de dicho material.
Creo que al magistrado Rodríguez, en particular, habrá
que prescribirle unos lentes, pues no se entiende que tan cerca de su
juzgado, en Manzanillo, hayan depositado 30 mil toneladas del
Rockash, y él no se haya dado cuenta antes de emitir su fallo. |