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Junio 2, 2005
DESPRECIO MENOS A QUIRINO
Cada día estoy más convencido de que los ricos de
República Dominicana, con ligeras excepciones, son una
camarilla de mediocres, acomplejados, hipócritas y farsantes,
que llevan una doble moral y que exhiben ante los demás las
libras de honor que compran en el mercado.
Es eso y no otra cosa lo que evidencia una información
publicada por la prensa, según la cual la dirección del
colegio Saint George expulsó a los cuatro hijos más
pequeños del ex capitán Quirino Ernesto Paulino
Castillo, cuyas edades oscilan entre tres y nueve años.
El matutino Listín Diario revela que el colegio le
comunicó a la madre de los menores que podría
entregarle una carta de recomendación para otro centro
educativo que decida inscribirlos, si se abstenía de utilizar
el apellido de su padre.
La razón por el cual se expulsa a los cuatro niños del
colegio consiste en que el padre, el excapitán del
Ejército Nacional Quirino Ernesto Paulino Castillo, ha sido
acusado de dirigir una banda de traficantes de drogas ilícitas
y de lavado de dinero proveniente del narcotráfico.
Quienes lean este artículo podrían pensar que soy un
temerario, pero me atrevo a asegurar que una proporción muy
elevada de los padres de los niños que estudian en el Saint
George y en los principales colegios para ricos de este país
no pueden explicar el origen de sus fortunas.
Me juego el cuello a que la mayoría de los accionistas del
Saint George y de los colegios para millonarios de este país,
así como los padres de los niños que allí
estudian, no saldrían bien parados si la Dirección
General de Impuestos Internos decide investigar como obtuvieron cada
centavo que poseen.
Me atrevo a asegurar que, en la mayoría de los casos, a los
colegios para millonarios de este país no les importa para
nada el origen del dinero que pagan los padres de los alumnos,
siempre y cuando no se produzca un escándalo que pueda
dañar la imagen de esos centros.
Me gustaría saber si el Saint George o cualquier otro colegio
de millonarios de este país expulsaría de sus aulas a
los hijos de los banqueros, empresarios, militares y demás
personalidades que participaban con Quirino Paulino en el lavado del
dinero proveniente del narcotráfico.
Sería bueno que los accionistas del Saint George y de los
principales colegios para millonarios le dijeran al país si
han expulsado a los hijos de las honorables familias que se robaron
los dineros de los ahorristas de los bancos Intercontinental,
Bancrédito y Mercantil, que sobrepasan los 100 mil millones de
pesos y que han profundizado el nivel de miseria de millones de dominicanos.
Habría que preguntarles a los honorables propietarios de esos
colegios si mantienen aún en su seno a los descendientes de
los propietarios de Plaza Lama y de las 200 tiendas más que
según el director de Aduanas roban miles de millones de pesos
al fisco cada año.
Es de conocimiento público que Quirino Paulino lavaba cientos
de millones de pesos en bancos dominicanos. ¿ Siguen en sus
colegios los descendientes de esos banqueros ?
Todos conocemos que es larga la lista de honorables empresarios que
realizaban transacciones con Quirino Paulino, a sabiendas de que su
fortuna se originaba en el tráfico de drogas. ¿ Ya
sacaron de las aulas a los hijos de esos empresarios ?
Aquí todos sabemos que Quirino y su familia eran aceptados de
muy buenas ganas en los principales centros sociales y de
recreación del país, a sabiendas de que no
pertenecían al pequeño grupito de millonarios con
acumulación originaria de riquezas.
Para nadie es un secreto que las nóminas de los mismos
colegios de millonarios y demás centros sociales que hoy
cierran las puertas a los familiares de Quirino Paulino mantienen en
sus senos a miles de hijos de grandes delincuentes, beneficiarios del
honor comprado.
Creo que cualquier institución, incluyendo a los colegios para
millonarios, tiene el derecho legítimo a no incluir en su
matrícula a los hijos de personas cuyas fortunas provengan del
narcotráfico o de cualquier otra actividad delincuencial.
Sin embargo, me parece una farsa, una hipocresía, una
mediocridad y un crimen, expulsar de las aulas a cuatros infantes,
por el simple hecho proteger la imagen de un colegio para millonarios.
Mi trayectoria de vida no permite dudas frente al narcotráfico
o a cualquier otro tipo de acto delincuencial. Sin embargo, entre el
delincuente Quirino Paulino y los delincuentes de cuello blanco que
se burlan de este pueblo amparados en el honor comprado, desprecio
menos a Quirino.
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Marino Zapete [mzapete@yahoo.es] |